Cuando el camping se llena de música
13. febrero 2018

El lago de las infinitas posiblidades

Durante los calurosos días de verano está claro para los vacacionistas que se refrescarán en algún lugar. En el camping hay una gran piscina y en los alrededores se encuentra el río Isábena con algunas zonas en donde es posible bañarse. Un poco detrás de Graus, la ciudad más próxima, se encuentra el embalse de Barasona, el cual además de agua muy rica para bañarse también ofrece muchas actividades. Por lo menos un día en el lago de Graus es parte de la estadía en el camping.

Empecemos primero con cómo llegar, para esto lo mejor es ir en coche. Se coge la misma ruta que también lleva a Graus y ya antes mencionada en el blog "disfrutar de la vida en Graus". En lugar de entrar a la ciudad se conduce todavía un poco más y luego de un momento se puede ver al lado izquierdo de la carretera el agua azul del lago en donde desembocan los ríos Isábena y Ésera. Hay algunas partes desde donde se puede llegar al agua, les sugiero la "costa oeste". Aquí se puede aparcar el coche al lado de la carretera y ya se está justo al lado del lago. Aquí hay un bar con música tranquila, buena comida y bebidas refrescantes.

Dependiendo del nivel del agua también va cambiando el tamaño del lago. Si el lago está muy lleno debido a fuertes lluvias una gran parte de la orilla se desborda. Durante veranos secos la orilla se encuentra muy en el centro del lago, de esta manera también se forma un área muy grande cubierto de pasto donde uno puede relajarse sobre su toalla. Aunque el bar ofrece muchos snacks, también es buena idea llevar su propio pic-nic y disfrutarlo en la sombra de los árboles. Relajarse, disfrutar del sol y refrescarse en el lago, todo esto se puede hacer durante un día en el embalse de Barasona.

Pero esto aún no es todo, en la "costa oeste" se ofrecen muchas actividades divertidas, aquí hay un mini golf y una pequeña pista de karts, además se pueden realizar muchas actividades en el agua. En la orilla se pueden alquilar barcos amarillos con tobogán para pedalear, aunque es la opción más agotante para explorar el lago es muy divertido hacerlo en grupo y de tiempo en tiempo se puede parar para observar los alrededores desde otro ángulo y lanzarse al agua, la vista a la montañas alrededor y al Turbón definitivamente vale la pena. Una experiencia muy especial es subirse a la banana, todos se sientan uno detrás de otro en este "barco" el cual por su forma y color se parece mucho a una banana. Una lancha a motor lo jala junto con todas las personas en giros muy bruscos por el lago, lo importante es sujetarse bien y no caer al agua. Para mí esto siempre es muy emocionante, sobre todo cuando se va a toda velocidad y uno se sujeta gritando alegremente hasta que finalmente alguien cae al agua. La diversión defintivamente está garantizada!